Mejor rendimiento cognitivo y académico en la adolescencia gracias al ejercicio físico

Hacer actividad físico-deportiva es un buen hábito para mantenerse en forma y evitar los problemas de salud derivados de un sedentarismo excesivo. Además, cada vez parece más claro que los beneficios del ejercicio físico alcanzan también al cerebro. Una revisión sistemática de los resultados de investigación más importantes a nivel mundial sobre esta temática, realizada por el equipo de Alberto Ruiz-Ariza, investigador de la Universidad de Jaén (España), ha aportado recientemente evidencias adicionales del nivel de condición física sobre dichos beneficios, y ha profundizado en la incidencia que tienen en la adolescencia, una etapa en la que tradicionalmente se ha considerado la mayor práctica de actividad física, juegos y deportes, como obstáculo para lograr buenos resultados académicos.

El trabajo, titulado “Influence of physical fitness on cognitive and academic performance in adolescents: A systematic review from 2005-2015”, ha despertado un gran interés social y educativo, y sus resultados se han dado a conocer públicamente en la prestigiosa revista “International Review of Sport and Exercise Psychology”. El mismo, ha sido coordinado desde el Grupo de Investigación HUM-943: Actividad Física Aplicada a la Educación y Salud, liderado por el profesor Emilio J. Martínez-López, y desde el Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Universidad de Jaén, en colaboración con la Universidad de Cádiz (España) y la Escuela Superior de Educación del Instituto Politécnico de Beja (Portugal).

En esta revisión sistemática sobre los 21 estudios más representativos que relacionan condición física y cognición desde el año 2005, Ruiz-Ariza y sus colegas han llegado a la conclusión de que una mejor capacidad cardiorespiratoria, más velocidad y agilidad, así como una mejor coordinación y una mayor habilidad perceptivo-motora, se asocian con un mejor rendimiento cognitivo y académico entre los 12 y los 18 años de edad.

En este sentido, se amplía el conocimiento científico sobre los efectos corporales y mentales del nivel de condición física a edades tempranas. Estos hallazgos en la cognición, se suman a los ya conocidos beneficios de la actividad física sobre la salud general, prevención de enfermedades y longevidad. Por tanto, es muy recomendable no disminuir el tiempo de práctica físico-deportiva en los centros educativos, ya que no solo no perjudica al rendimiento escolar, sino que lo favorece, debido a las causas en las que se ha profundizado en este exhaustivo análisis.

En la investigación también han trabajado los doctores Alberto Grao-Cruces, de la Universidad de Cádiz (España), Nuno Eduardo Marques de Loureiro, del Instituto Politécnico de Beja (Portugal), y Emilio J. Martínez-López, de la Universidad de Jaén (España).

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